

De vez en cuando,sobre todo si se acercaba algún acontecimiento importante, la comunión...,las fiestas...etc.,se solía hacer limpieza general.Entre otras tareas se encontraba la de "parar los colchones".
-Astún...,acércate a decirle a la Petra que cuándo nos parará los colchones.
-No...,que me llama garrillas...
-Eso te lo dice con cariño...,porque te quiere provocar.
-Pero a mí no me gusta...
-Marcha ahora mismo...
Y claro que iba,además nos gustaba mucho verla trabajar.
Primero extendía la lana sobre la tela del colchón y le daba golpes con una vara.
-Si no os quitáis de en medio os voy a dar un varazo...,nos decía,pero nosotras allí quietas mirando.
Cuando la lana ya estaba suelta, la ponía entre las dos telas y, con una aguja bien grande, iba cosiendo la tela de arriba con la de abajo,eso nos parecía una obra de arte.
-Petra...que dice mi madre que a comer...
-Voy...,pero yo llevo mi companaje...
-A ver...,a ver...,¿qué llevas?.
-Pan con chorizo,seguro que te apetece...,ya te daré un poco a ver si se te engordan esas garrillas.
-Que yo no tengo garrillas...
Medio enfadada, me comía un trozo de chorizo ,que me sabía a gloria.
En un par de días paraba todos los colchones de la casa,ya sólo faltaba pagarle el trabajo,dos duros por cada colchón...,y hasta el año siguiente.